#SinCienciaNoHayFuturo

Mundo Paralelo

Raúl Mendoza Cánepa

Publicado: 2020-10-12

Una entrevista que nos acerca a otra forma de vivir a través de la presencia y el aquí y ahora. Elisa Carpenter nos acerca a sus propias experiencias en este libro que es ella misma. 

DSA



Elisa ¿Qué te acercó al yoga y qué es?
Primero el concepto, como sabrás es una disciplina de cuerpo y mente. Ambos se equilibran en un acuerdo de paz a través de un método de concentración, posiciones y movimientos. Pero es más. No nos quedemos en el método, uno de tantos. El yoga te permite también vivir el "aquí y el ahora". La respiración es el camino, también el sonido y el movimiento del cuerpo. El sonido es, desde luego, el silencio puro, descontaminado de ideas. Solo podemos calmar la mente si es que "hacemos presencia" y hacemos correr a los intrusos, la conciencia debe ubicarse por encima de los pensamientos, es estar está por encima del pensar.
Muchas veces ciertas situaciones nos colocan en el límite
Sí, estás en una cola en el supermercado y dentro de ti recurre un diálogo negativo, de impaciencia, ira. No se detiene la espera y solo piensas. Lo más sabio es deshacer el diálogo interno y observar lo que te rodea sin juzgar. La observación te salva de esa crispación que te aniquila progresivamente. Segregas cortisol, la ansiedad te lleva al límite...hasta que haces presencia, estás presente y te adueñas de la situación.
Vivimos apurados, cada vez más preocupados
Suena fácil, pero el mundo actual es de prisas y se odia la lentitud. Comulga con esa lentitud, hazte uno con ella, adórala. Acepta el precipicio y la muerte, no te dejes ganar por el miedo. Créeme que no hay temores ni prisas. Morirás igual y por tal te apuras, crees que cualquier situación de inmovilidad resta tiempo a tu vida y el tiempo es el único recurso que no puedes recuperar. La angustia humana no es, como decía Unamuno, una por trascender, sino una por ganar tiempo, no perderlo, bajo la creencia que el tiempo se extingue o es preclusivo. Es la angustia de la vejez, no puedes volver y debes renunciar a mucho y a perder mucho; eso crees, pero nada se pierde. No estás viejo, estás vivo y los recursos con los que cuentas para proveerte de goce son otros. El tiempo es una ilusión, decía Einstein. Todos los tiempos conviven en este instante, no hay pasado ni futuro, solo la creencia en que ellos existen porque existe la memoria y existe la expectativa, ambas tienen la consistencia del gas. Los perros viven en calma porque no saben que van a morir, todos los bienes y males no pasan de ser un estado de conciencia.
Es difícil convencer a un occidental sobre el tiempo o la vida apacible que Epicuro llamaba "ataraxia"
No es difícil. Yo soy occidental, pero seguí el camino de Buda, en la India anduve tras sus pasos. Él buscó con angustia sus respuestas, no fue fácil. Primero ensayó con el brahamanismo y no lo satisfizo. Siguió andando hasta sentarse a meditar y a desprenderse del "yo" bajo un árbol y alcanzó el nirvana. Lo digo en sencillo para que entiendas que la búsqueda del camino empieza por negar tu vida, negarte a tí mismo, dejarlo todo, no juzgar, no mantenerte preso de una expectativa y situarte en el aquí y el ahora sin más interrogantes. Tampoco tiene relación con Epicuro o Aristipo y el hedonismo, que son vocaciones, sino con la aceptación. Si no aceptas tu vida, esta será de angustia y zozobra. Acepta tu vida, acepta tu muerte, contémplalo todo con serenidad.
Llegaste a la India en qué circunstancias
Había perdido mi empleo y vagaba buscando uno, tengo un hijo pequeño y depende de mí. Perdí a mi padre y la casa y el negocio. Comprendí que no tenía ya nada y es desde esa nada como desde el fondo de toda oscuridad que se llega al ascenso. Tomé un vuelo y dos más y llegué al norte de la India. Al principio quise irme, las cenizas de los muertos en los ríos, el apretujamiento, la miseria, la diferencia entre castas, no vi sabiduría. Tampoco la vi en una multitud de dioses, algunos zoomorfos, vi poco salvo en lo que estaba detrás, el mantra. El sonido es una frecuencia vibratoria y conecta con algo en el universo que le corresponde. Cada mantra es eso, una llave. Vibras en miedo, lo que temes ocurre o vibras en abundancia. Todo está en la biblia. Isaías, los esenios, Cristo. Busca, lee, compara, la sabiduría es una.
Te podría decir que todo es superstición, ya que hablas de religión.
El budismo no lo es, lee el mensaje de Buda y verás que es un método que se inspira en la salida del sufrimiento, el samsara debe ser detenido, lo que es la salvación en el cristianismo. En eso se asemejan, pero no pretendo avanzar hacia una espiritualidad o un concepto de Dios. La vida es sufrimiento y este es ineludible, lo es cuando existen los apegos. Jesús dijo "renuncia a todo y sígueme", es el reino de los cielos que sigue cuando de te despreocupas de las cosas mundanas. No es un camino fácil al principio y sin un gurú, pero es el mejor.

Escrito por

RAÚL MENDOZA CÁNEPA

Abogado graduado en la Pucp, life coach, ha sido periodista del diario El Comercio y es autor de diversos libros de política, literatura..


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