En ciertas ocasiones se encuentran llamados que son visionarios y que invitan a publicarse. En esta oportunidad, es válido publicar el interesante llamado del alcalde de San Isidro, Augusto Cáceres, a todos los gobiernos locales del país. Quizás, en efecto, ha llegado el momento de hacer de la descentralización el eje de la gobernabilidad y del futuro del Perú.
llamado de un alcalde 


CAMBIO CON DESCENTRALIZACIÓN

Invitación a los alcaldes provinciales y distritales de todo el Perú


AMPE

1. Juntos: Únete

Soy Augusto Cáceres Viñas, alcalde del distrito de San Isidro, Lima, por Acción Popular y, por encima de todo, un creyente en la unión, la coordinación y suma de capacidades de las municipalidades del país.

¿Por qué esta invitación simbolizada el lema “Únete”?

Quiero compartir con todas las regiones y localidades del Perú este llamado, el llamado a ser uno entre nosotros más allá de las diferencias y las distancias, ser uno con el pueblo y entre nosotros, impulsar la participación de la gente en la obra pública, hacer del sistema de municipalidades un sistema de cooperación comunitaria y solidaria que haga al ciudadano parte activa de su comunidad y de la efectiva coordinación municipal un modelo de gobernabilidad.

2. El futuro está adelante

No es una invitación a seguir un modelo, sino un mismo espíritu; ese que nos envuelve bajo una sola bandera desde San Juan de Salinas en Azángaro (Puno), hasta Soloco en Chachapoyas (Amazonas), y más, desde Agua Blanca en San Miguel (Cajamarca), hasta cada confín del Perú. No hay ideología sino un llamado a que seamos uno y miremos adelante.

En momentos de duda, Don Fernando Belaunde, lanzó el llamado que nos perdura aún: ¡Adelante! Y Adelante es no mirar a otro lugar que no sea el futuro, ese futuro que nos hermana por encima de nuestras diferencias. Debemos resolver nuestros problemas desde nuestras necesidades concretas a nivel local, pero desde el reto geográfico que debería unir regiones en un solo propósito: el Perú. Rescatemos con el llamado al heroísmo del hombre de la serranía, la capacidad de hacer vías sobre las montañas en la selva o de conquistar los cerros como hicieron los antiguos peruanos.

Alfonso Barrantes movilizó a la gente en torno a necesidades básicas, ejerció el liderazgo entre los más pobres más allá de la obra física y Don Alberto Andrade llevó a la práctica en una frase de acción ese grito de guerra y rebeldía, cuando el desorden pretendió imponerse en una ciudad caótica como Lima. Tratando de desalojar a miles de ambulantes sin ley, recibió una contraorden: “no se haría el desalojo”. Andrade dijo en medio de la batalla: "Esa sería una traición a la ciudad", y él, que amaba el orden, el progreso y a esa Lima que le dio su confianza, se armó de valor y gritó: "¡Adelante, carajo!".

La cara de Lima cambió desde entonces para mejor y la política municipal se hizo coraje, ese mismo coraje que lleva a muchos líderes ediles o comunitarios anónimos, y que merecen un espacio en nuestra historia, a hacer obra y recorrer la geografía peruana de oeste a este y de norte a sur, ese mismo coraje que me coloca al pie del cañón para invitarlos a ser todos una sola fuerza. Entre esos héroes hay muchos alcaldes cuyos nombres nacen del liderazgo en comunidades pequeñas. Con esos modelos saludo a todos los alcaldes del Perú.



Augusto Cáceres

3. No hay futuro sin gobernabilidad

El Perú llama a la gobernabilidad, a la obra pública con visión de futuro, a una mirada común de los alcaldes sobre los retos geográficos a enfrentar. Un reto geográfico es construir una carretera que desde las alturas lleve los recursos hacia los puertos, es erigir puentes entre ciudades, construir sistemas sostenibles de infraestructura productiva sin improvisar. Los distritos, las provincias y las regiones, son los llamados a edificar ese plan de infraestructura nacional con visión de futuro, porque nosotros conocemos cuáles son nuestras necesidades propias y compartidas. Solo esa unidad edificará la gobernabilidad y la descentralización y habrá sido el eje de la gran obra y del enorme futuro del Perú. Con cuatro años de gestión, sin reelección; la obra solo se sostendrá si nos ponemos de acuerdo todos en un fin fundamental.

La gobernabilidad es unión y el Perú es un campo propicio para que ella exista y perdure a través de las diversas gestiones que se sucedan si es que existe un plan o una línea de continuidad pactada de antemano, pues nuestra Nación es monolítica y los alcaldes del Perú deben crear las condiciones adecuadas para que nuestro país tenga gobernabilidad y fortaleza institucional a través de un gran acuerdo político y social promovido por el conjunto de los niveles de gobierno.

Sin gobernabilidad no hay futuro, pues rige la anomia, la ineficiencia de la norma, el conflicto y la fragilidad institucional. Cada uno de esos defectos - que no debieran ser estructurales - tiene un costo económico y social. La debilidad del marco institucional, por ejemplo, cuando hay vacíos normativos y deficientes mecanismos de control, generan corrupción en menor y mayor escala, así como costos altos de transacción para los agentes privados, desincentivando la inversión y ralentizando la dinámica social y económica.

El reto de los gobiernos en todos sus niveles es construir un plan de gobernabilidad que tome en cuenta la lucha contra la corrupción, el manejo de los conflictos, la dinámica económica y social, la rotura del dique burocrático que empantana el flujo de los recursos desde la entidad municipal o regional hacia el pueblo, así como la eficiencia de la gestión. Se requiere una visión compartida, amplia, sostenible y de largo plazo.

4. Cooperación comunal y solidaria

La cooperación popular no nos es ajena, es ancestral y telúrica. Nace en el Perú hace ya varios siglos. La “minka” es una palabra quechua, una antigua tradición de trabajo comunitario para obtener el bien común de sus pobladores. Era la práctica del hombre andino, que no eran cien ni cincuenta ni diez sino “solo uno” y por eso construyó puentes, caminos, una geometría impuesta sobre una tierra accidentada y difícil.

La acción conjunta comunitaria empodera a las poblaciones, solidifica el liderazgo de las autoridades, las vuelca a las calles, convierte a todos en auténticos ciudadanos, en partícipes del desarrollo para dejar de ser (por deficiencias de esta república que aún no hemos logrado consolidar) simplemente votantes obligados en cada elección.

Desde luego, el sistema de cooperación social y la unidad de cara al futuro, nos plantea un sistema de coordinación y colaboración entre nuestras capacidades, al margen de los valiosos logros de la Asociación de Municipalidades que nos demuestra que el desarrollo nacional, a contracorriente de los pesimistas, está en la descentralización no solo en Palacio o en los ministerios.

5. Que la descentralización sea artífice del desarrollo del Perú a través de la articulación de acciones de los tres niveles de gobierno

Un alcalde o gobernador tiene poco tiempo y una ejecución que no le trascenderá ni le perdurará sin la cooperación de todas las autoridades locales y de sus mentes más lúcidas y preparadas o sin la participación ejecutiva de esos millones de pobladores que quieren algún día imaginar en los muros de una edificación o al lado de un puente, cuando ya no estén, la frase: “Nosotros, los ciudadanos, lo hicimos…porque somos uno”. Que ese sea el desafío que hoy les lanzo de cara al futuro, porque el futuro no es nuestro, es de nuestros hijos.

Si bien la participación es uno de los ejes, lo es también la articulación de acciones entre los gobiernos de cada nivel. Es fundamental de cara a un desarrollo integral de las comunidades locales y regionales en el marco del principio de honestidad y TRANSPARENCIA, atacar juntos, problemas claves como:

● La inseguridad ciudadana en concordancia con el marco legal. Coordinación con la Policía y las sedes del Ministerio Público, acompañando los casos cuando sea de relevancia o impacto para la comunidad.

● La coordinación de política vial regional con prospectiva y perspectiva de desarrollo integral. Colaboración en los programas de todo nivel que signifiquen una agricultura más competitiva y con beneficio para la población local.

● El desarrollo social sostenible a través de la ayuda a los sectores vulnerables en coordinación con el Gobierno Central. Cada municipio es clave en la información de sus propias necesidades básicas y de los déficits en servicios sociales para poder gestionar presupuestos suficientes para su localidad.

● Programas de empleo temporal de servicio a la comunidad en temas de obra pública.

● El Manejo de Residuos Sólidos, incorporando protocolos o dinámicas compartidas.

● Colaboración en las políticas de conservación del patrimonio y la puesta en valor, así como del patrimonio histórico urbano y el valor de los suelos.

● Capacitación en la ejecución de presupuestos para un eficiente uso de los recursos.

● Apoyo en acuerdos de todo nivel que impliquen la atención de una salud integral y preventiva, especialmente de los sectores vulnerables como punto de la agenda del desarrollo social en los distritos y las provincias.

● Desarrollar con énfasis dialogado las acciones que corresponden a la AMPE, profundizando las tareas en desarrollo o consideradas prioritarias y agregando las que contribuyan a su complementación.

Para estos temas como para los que se deben añadir progresivamente según cada particularidad y grado de importancia según cada comunidad, nosotros contamos con local, infraestructura y gestores de proyectos capacitados y competentes para elaborar, sustentar y gestionar ante el Ministerio de Economía y Finanzas y ante los diferentes ministerios la aprobación y transferencia de los recursos económicos y financieros para la ejecución y puesta en ejecución de obras y servicios que demandan las poblaciones que los alcaldes del Perú representan.

Asimismo, tenemos la base para colaborar con la capacitación o asesoría cuando un caso complejo lo requiera, para asistir a ejecución de obras de trascendencia para toda la comunidad y la gestión de demandas en las instituciones centrales.

6. JUNTOS: Presidencia de la República, regiones, municipios y ciudadanos, trabajando por el Perú.

Es importante considerar la voluntad del gobierno central, dispuesto, a colaborar con el desarrollo del Perú. En su agenda, el Presidente ha recorrido, en efecto, las regiones, las provincias y distritos y ha celebrado que sean el espacio natural para el encuentro de actores claves, donde la participación, la ciudadanía y la probidad son fundamentales. “Nuestra responsabilidad histórica es construir instituciones sólidas, sin corrupción y que estén cerca de la ciudadanía”. Ese compromiso me alienta a lanzar este llamado nacional, incluyendo en él al gobierno y a las instituciones de base.

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Reseña del Doctor Augusto Cáceres Viñas –Alcalde de San Isidro-Lima

Nací en la provincia de Lima. Mis padres son Alberto e Irma y soy el menor de cuatro hermanos, Tengo tres hermosos y magníficos hijos. Estoy felizmente casado. Cursé estudios de educación básica regular secundaria en el Colegio Claretiano del distrito de Magdalena del Mar. Los estudios superiores los realicé en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Facultad de Medicina de San Fernando, graduándome con el título de Médico Cirujano en el año 1,982.

Posteriormente realicé la especialidad de medicina interna por la misma universidad entre 1985 y 1988, y una maestría en Medicina Estética por la Universidad de ILLES Balears, en España, entre los años 2005 y 2006.

He ocupado varios cargos en el desempeño de mi profesión: jefe del departamento médico de la Cía. Peruana de Seguridad 1982-1985. Médico asistente del servicio de emergencia, y jefe de piso del Servicio de Medicina Interna en el Hospital de la Fuerza Aérea del Perú (Juan Benavides Dorich) entre 1988-1996.

Posteriormente, fui director médico de la Clínica del Cabello y la Piel entre 1998-2006 y desde el año 2007 a la actualidad soy gerente general y director de la Clínica Dr. Augusto Cáceres.

Considero, desde siempre y por principios inculcados y practicados en casa por mis padres, que la democracia y la libertad son los valores ciudadanos más importantes y, desde el punto de vista personal, que la honestidad, transparencia y la decencia son principios indisolubles de las personas de bien, cuya práctica y ejemplo es la única prueba valedera y verdadera de ello.

En el año 2003, junto con distinguidas personas fundé el Instituto Integración y Desarrollo, cuyos principios estaban en pos de construir ciudadanía, del cual fui su primer presidente 2003-2005. Uno de sus actos emblemáticos fue la organización del seminario “El político peruano del siglo 21. Características y perfil” en el 2004 y el manifiesto ciudadano publicado a nivel nacional en el año 2005. Además, el programa de radio ‘Yo creo en el Perú’ que se propaló por Radio San Borja, donde se exaltaban los valores y el civismo, decenas de conservatorios, también estuve en Ilave para dialogar con los ciudadanos de la provincia del Collao en pos de lograr la armonía en la zona, mediación que desarrollamos con éxito.

En el año 2005 publiqué el libro “Yo creo en el Perú. Una perspectiva desde el laberinto”, que resume mi pensamiento, opinión y propuestas en el afán de construir identidad y converger hacia el desarrollo nacional. El llamado a las autoridades de todo el Perú nace de ese principio esperanza, de esa idea fuerza.

Entre noviembre del año 2016 participé en la posición vecinal para que se reabra el Centro de Salud de San Isidro y se impida su cierre definitivo. Posición que se impuso.

En enero del año 2017 participé activamente en la decisión vecinal de impedir la construcción del Coliseo de Gimnasia por el IPD y la MSI. Con resultados favorables a la decisión vecinal. Como participante de la actividad ciudadana, fui presidente electo de la junta vecinal del sector 2-7 de San Isidro para el periodo 2018.

Hoy soy alcalde de San Isidro y mi máxima aspiración es hacer de la descentralización y la cooperación ciudadana, el eje de la política nacional.